Amanezco



Me peino con los dedos la mañana
que en el abrazo desnudo nos prende.
Cubro tu espalda, le escondo al sol tus lunares
                                    y así te conservo.


Vestido de paz y con tu olor
cosecho las prendas evidencia
andando de regreso la misma ruta
que nos trajo aquí.


En ofrenda a tu sonrisa dormida,
al eco de las voces que aún
se escuchan con tu acento,
responde mi callado modo
de traerte el desayuno.


Bebo y beso el agua y a tu fuente. 
Te convences, ya despierta, de quedarte
y amanezco.


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2 comentarios:

Anónimo dijo...

hermoso... tanto como tú.

Anónimo dijo...

Amanezco contigo! mi mejor regalo.