
En todos los momentos y en el recuento.
En los afanes, desde el pronóstico.
Aquí y en tus montañas.
En las nubes y las flores.
Como lo has visto.
Como en mi andar, como contigo.
En ese mar que nos meciera mansamente.
En la arena apisonada y en la senda de regreso.
Cuando se derrota al sol en tu horizonte
y ordenamos luceros y afianzamos la hamaca.
Cierro los ojos para mirarnos aquí.
Para descubrirte fuego y chispas,
al seguirte en las brasas y a tus brazos.
Te encuentro en las canciones.
Te cantan en ellas mis ansias.
Nos ventila la noche y nos abrigan tus alas.
Aun en los silencios y en mis ahogados lamentos.
Contigo me retumban los colores en los montes.
Las nubes cantan, las flores nos responden.
Suenan nuestras sonrisas, nuestros sueños.
La voz y el acento es suspiro,
canto de jilguero, piedras de río.
Amor que suena a llovizna, a brisa
a trote y pasofino.
Así se escucha en este enero
mi silencio.
.




2 comentarios:
Hace un par de comentarios sin respuesta....te repito que hermoso escribes....te quiero Miguel Angel...si yo fuera tu me querría...G
El sabio sabe que todo es un espejo
donde ve partes de si mismo.
Por ello no desperdicia la ocasión
... de mirarse en cada cosa
con la que lo relaciona la vida.
Nunca dice: "Aquel"...sino "Yo en Aquel".
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