Aún



A cada instante,
en todos mis momentos
eres el esmero.

Aun sin voz y sin escucha,
solo en las palabras que migran
en las parvadas.

En las certezas que destellan,
aquí y allá fosforecentes
en la superficie de tu profundo mar,
en los boscosos zumbidos,
en los aleteos de tu ombligo.

Y Yo, un desvelado sueño vagabundo
de seguirte ansioso el rastro viperino.

Marisma de mi impaciencia
escalofríos en la espera,
silencio en el silencio

En el invierno, en los cristales.
Se escurren los témpanos, el hielo.


.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

aún el hielo arde como el fuego... pero intenta ocultarse con el invierno.

Sissy dijo...

me encanta! lo cual ya no es novedad. Me hace sentir escalofríos en el ombligo...frio, silencios, anhelo...