Como a la fuente.


Te escurres gota a gota de mis ansias
y el presente me amanece sin ti.
Tu ausencia es un charco evaporado
secando hasta mi voz en tu silencio.

Ando a ti como a la fuente y no te encuentro todavía.
Sigo tu rastro en el desierto de mis noches
y no te alcanzan mis pasos.

Persigo tu aroma en las magnolias,
el sabor de tu beso en mi sed,
tu perfil en mi horizonte,
tu vino y la aurora.


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2 comentarios:

Sissy dijo...

¡¡¡La alcanzarás!!! La sed que guía los pasos nos lleva directo a la fuente...no sé si algún día conseguiremos beber de ella, pero caminar hacia ella, andar el camino...seguir el rastro, sería, seguramente el primer paso.
Me encanta

Anónimo dijo...

delicioso... me encanto...