
Te quedas en mi como la estampa
en el intento de los párpados
por prolongarme el instante que te trajo aquí.
Vienes como la mañana y el color.
En las aves que se disputan esta fuente
y en el saludo de las flores.
Puedo imaginar el rastro de nuestro empeño.
Oliendo las violetas, en la huella de mis manos.
y en la fe.
Hay un beso en la almohada que me dejaste escondido
y que no encuentro todavía.
Sabe a ti, mi despertar y el desayuno.
Estás aquí, en mi pensamiento y en el vapor en el espejo.
Te quedas en mi,
como el sueño.
.




2 comentarios:
Este me latio cañon... Se ve que te gustan las flores al mencionar violetas u otro tipo de flores. Un abrazote.
Hermoso y profundo.. aunque cálida la mañana y el sol palideciendo por el ardor de tu cuerpo, la tierra emerje desde adentro como pájaro en vuelo y al correr del tiempo todo se vuelve un solo encuentro, desde lo mas profundo de tu cuerpo.
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