
Acudir a tu encuentro
me vuelve peregrino
de tus rutas y sus distancias.
perseguir con la memoria
tu rastro en el andar y mis instintos,
en mis razones y tu respuesta.
Paso cotidiano que me lleva a ti,
me eleva desde la noche
de las amarguras y me amanece
sonriente, fragante y florido
en esta aurora de las esperanzas.
Llegar a ti desde tu aroma,
sumergido del sueño y mis anhelos
y quedarme ahí,
contenido en ti.
confundido en ti.
Es doctrina de mis manos la caricia,
que no terminan de tejerte la envoltura.
Ofrendarte mi devoción,
el oficio de este cuerpo
que reptando a ti
te vuela por completo.
.




1 comentario:
....tu musa debe sentirse complacida...verdaderamente hermoso! G
Publicar un comentario