1461 días con sus noches.


Es el tiempo y el espacio lo que nos limita la existencia y la única esperanza ante la muerte, es poder trascender esos límites del aquí y ahora.
Aceptar nuestra naturaleza reconociéndonos en el espíritu y su creación, hacen posible la conciencia de nosotros mismos y de nuestra realidad.
Todo el universo nos envuelve en su materia y majestad. La potencia de sus gravedades equilibran nuestras mareas y nuestros humores. Este universo que se nos esconde en el misterio de lo absoluto, es sospechoso de confabular en la autoria de la vida misma. De ser así, en complicidad de sus multiples aspectos, en su cara de deidad o de ecuación, de madre o de naturaleza. Nos da muestra de un camino ya recorrido, de un principio cierto para toda conciencia, en el poder mirar, donde miremos un origen común a toda la existencia, a toda La Creación.

Toda trascendencia desde este criterio es volver al origen de las cosas. Compartimos la materia que nos constituye y nos vuelve semillas de un cosmos. Granos de mostaza universal que continuamente se transforman y evolucionamos en polvo al fin, de lo infinito.

Hoy Mariano, te nos haces presente desde la realidad de tu trascendencia. A modo de amoroso recuerdo, te significamos en todo lo que nos da tu referencia.
Un aroma, una broma, tus sabores y tus canciones. Nos has dejado en quien te recordamos, la posibilidad de verte en el color de la flor, en la forma de la nube y por supuesto, en la estrella.
En eso te nos has convertido y lo sabes.

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

.....hermoso y sublime, de un eterno padre...quisiera que mi compañía mitigara tu sufrimiento, mi caricia darte consuelo....y yo?...yo quisiera que quisieras..G

Anónimo dijo...

Sin palabras que puedan describir este sentimiento.
Sublime y tan lleno de amor y emociones
Gracias por compartirlo.