Causa, Cauce...


Hago tuya la razón de mi sonrisa.
De la fugacidad y sus cometas,
del ánimo y su aroma,
del pensamiento y la calma.

Eres causa de mi andar
siendo destino.
De la palabra y de mi estatura.
Cauce de venturas que me responden
y me salpican.

Ya te pertenecen
mis párpados y el sueño.
Mi voz que se repite
en la canción de nombrarte.
El tacto de mis manos
en su vuelo razo.

Te llevo en la frente y la pupila,
en el presente furtivo
y en mi saliva.

Germinas victoriosa de lirios,
de lotos y esperanza.
En mi entraña anegada de edad
y melancolía...

*

1 comentario:

Anónimo dijo...

y poco a poco...

Ya te pertenecen
mis párpados y el sueño...